OPINIÓN- Raúl Tortolero: El socialista Gustavo Petro, recibido por Pedro Sánchez en España como jefe de Estado

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, debería representar los intereses de todos los españoles –que para eso fue elegido y para eso se le paga– en lugar de actuar como el jefe de relaciones internacionales del PSOE, apoyando sin el menor recato al exguerrillero del M-19, Gustavo Petro, quien lucha por la presidencia de Colombia.

Petro busca el apoyo político –y nadie dudaría que también el financiero–, de la izquierda, pero no de cualquiera, sino de la que está en el poder, y para ello ha viajado a España, donde ha sido recibido de manera totalmente reprobable, irregular, aunque previsible, por Sánchez, ese marxista posmoderno que va dejando en trizas la fortaleza e identidad que alguna vez caracterizara a su país.

Sánchez, convertido en padrino electoral de Petro, está entregado 100 % al globalismo, al progresismo, al lenguaje inclusivo y es un feliz rehén del supremacismo LGBT, feminista, musulmán, y de los “menas”, minorías que lo tienen tripulado, en detrimento del bien común y de las familias españolas que sí trabajan, y que no aspiran a vivir de cobrar cheques del gobierno vendiéndose como “vulnerables”.

Petro –quien fuera gran amigo y asesor de Hugo Chávez– aparece hoy posicionado en las encuestas simplemente porque aún no hay un candidato de las derechas y del centro que unifique el voto anticomunista.

Si llegara a ganar este peligroso agente socialista –que es la ficha del Grupo de Puebla y del Foro de Sao Paulo–, en la segunda vuelta presidencial –el 19 de junio–, Colombia habrá vivido las últimas elecciones legítimas y democráticas de su historia.

Petro iniciaría a demoler las instituciones colombianas en el nombre del “pueblo”, a la usanza de los populistas de izquierda de América Latina; centralizaría la economía, aumentaría los impuestos, generaría un vasto asistencialismo electorero, y con ello una base social dura, además de darle negocios a los mandos militares para tenerlos de su lado, inhibiendo un levantamiento y amedrentando a los opositores. Todo el mismo guion de Venezuela y ahora de México.

Es el socialismo blando, que llega por las urnas, con votos, pero se perpetúa con simulaciones. Ahí está el ejemplo de la Nicaragua de Daniel Ortega, que justo este lunes 10 de enero, tomó posesión por enésima ocasión, como presidente, con decenas de adversarios políticos encarcelados.

El socialismo blando también es globalista. El PSOE no tuvo empacho en reconocer que la reunión de Sánchez y Petro consistió en estrechar lazos “para llevar a cabo políticas progresistas en Latinoamérica que garanticen el desarrollo de sociedades justas”.

¿Cómo es que el PSOE mete su nariz socialista y woke en las soberanías de América? Eso es inadmisible. Pero hoy las izquierdas sostienen un globalismo rojo, e incluso con la convalidación de la ONU, que acaba de reconocer, por ejemplo, a Nicolás Maduro como “legítimo” líder de ese país. Ya la ONU parece haber tomado partido por completo a favor del socialismo y su expansión.

Con esto, Sánchez ofrece a Petro un tratamiento de jefe de Estado, y no lo que realmente es, un candidato de la ultraizquierda colombiana que aspira a convertir a su país en una extensión de Venezuela.

Habría que ver si el presidente del Gobierno español también va a recibir así por ejemplo a Óscar Iván Zuluaga, quien muy probablemente sea el candidato de las derechas que unifique a los colombianos para rechazar la llegada del socialismo y con este el fin de la libertad social y económica.

Lo que no dice Petro en su visita a España y mantiene bien callado, es su opinión sobre la Conquista. El 12 de octubre, mientras los españoles celebraban, este socialista tuiteó: “12 de octubre se conmemora una invasión, un genocidio, una conquista, un saqueo, jamás hubo un descubrimiento”.

Poco faltó para que Petro le dijera a Sánchez que España debe pedir perdón por la Conquista, como lo hizo Andrés Manuel López Obrador, otro socialista que se pone del lado del supremacismo indigenista, fiel expresión del marxismo posmoderno. Pero mejor Petro se calló, no vaya a ser que si dice lo mismo que tuitea le vayan a regatear esos apoyos que tanto necesita y no se pueda tomar la foto con el socialismo español.

En opinión del Foro Madrid, Petro está siendo respaldado en su visita a la capital española por personajes muy cuestionables como José Luis Rodriguez Zapatero, expresidente del Gobierno de España, “fundador del Grupo de Puebla y defensor y asalariado del régimen tirano de Nicolás Maduro en Venezuela”; Juan Carlos Monedero, “asesor personal de Hugo Chávez y uno de los fundadores de Podemos”; Oriol Junqueras, a quien califican como “golpista catalán condenado por sedición y malversación de fondos públicos”; Enrique Santiago, “actual secretario de Estado para la Agenda 2030, secretario general del Partido Comunista de España y abogado de las FARC, grupo narcoterrorista”.

Y por supuesto, por la señora Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona, a quien visitó Petro antes de ir a Madrid, que ha hecho de esa ciudad refugio de las izquierdas y paraíso de la inseguridad.

No casualmente donde gobiernan las izquierdas, el crimen reina en las calles. Solo a mitades de diciembre de 2021, el expresidente colombiano Álvaro Uribe, el mejor en décadas, opinó públicamente lo que toda la derecha está pensando en su país: “Gustavo Petro no ha producido más que crímenes”.

Y este 10 de enero de 2022, tuiteó: “Dr. Petro en Europa. Con separatistas catalanes, Oriol Junqueras; comunistas, Monedero asesor millonario de Chávez para empobrecer a Venezuela, y, Santiago, Srio Partido Comunista, Asesor Farc; y a empresarios les repetirá discurso ante indígenas del Cauca u otro ≠ para tramarlos!

El partido Vox, de España, por supuesto, tuvo una postura fuerte ante la visita de Petro: “El narcoterrorismo busca hacerse con el poder en Colombia y el candidato del Foro de Sao Paulo, Gustavo Petro, ya se pasea por España en busca de socios para su campaña. Los defensores de la libertad en la Iberosfera tenemos que unirnos ante esta grave amenaza”, posteó en Twitter.

Santiago Abascal, líder de Vox, tuiteó: “El PSOE muestra a sus aliados internacionales: los narcoterroristas. El PSOE es una vergüenza nacional”, y añadió una peculiar y muy realista etiqueta: #PetroCriminal.

Ridículo que Petro haya iniciado su campaña para supuestamente beneficiar a los colombianos, justamente fuera de Colombia, lejos, al otro lado del Atlántico. No le importa su país, sino la expansión del socialismo.

Petro es un peligro para Colombia. Debe ser detenido en las urnas o los colombianos lo van a lamentar durante décadas, tanto como los chilenos lamentarán la llegada de Gabriel Boric, que al momento de su triunfo causó un alza del dólar y la caída de la bolsa de valores.

Fuente: PanamPost

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