OPINIÓN- Monseñor Pedro Freites

En este tiempo de oscuridad, Desencanto, incertidumbre y destrucción hemos de invocar al Señor de la Justicia que ilumine la conciencia de los ciudadanos para salir del profundo apagón que nos tiene envueltos en la oscuridad del Error.  Cada día crece la crisis de credibilidad y desconfianza. Nos sentimos atrapados por una inestabilidad permanente que nos impide encontrar la luz que nos saque de esta terrible situación.

El régimen impulsa la estrategia del Caos para destruir las instituciones infiltrándolas desde adentro, comprando diputados de la AN, ejerciendo presión sobre magistrados valiéndose de sus carencias y penurias. No podemos seguir siendo tan ingenuos desconectados de la realidad.

Estamos ante una estructura criminal a la cual no le importa para nada la persona humana, los derechos humanos, la constitución y las leyes. Todo lo transforma, todo lo destruye.  Seguimos caminando en el error, de fracaso en fracaso y la Dictadura se impone. No podemos seguir con medidas mediocres y acomodaticias.  Hay que enfrentar y desalojar del poder a los crimínales que tienen secuestrado a todas las instituciones del Estado. Las Fuerzas Armadas están desmanteladas y el genocida de Maduro sigue repartiendo armas para impulsar una guerra civil no declarada. Esta locura tenemos que pararla, no tenemos ni ejército, ni armas ni instituciones. Es por ello que sin ambigüedades ni temores tenemos que pedir la Ayuda humanitaria que implica la presencia de fuerzas extranjeras para reconstruir la Republica la cual está totalmente desmembrada.
Reina la Confusión e impera el desconcierto. El país va sin rumbo fijo y los líderes actuales no tienen ni la madurez política ni la capacidad para enfrentar esta tragedia nacional.

Dios quiera que los magistrados comprendan que ellos no se deben a los intereses de partidos y de los que compran la justicia y el derecho. Deben ser hombres probos de gran talante ético con coraje para mantener la autonomía e independencia y poder administrar la justicia con rectitud. De verdad que es una vergüenza la profunda crisis en la que han caído todas nuestras instituciones, quienes han sido infiltradas y desmanteladas por fuerzas perversas que le sirven al su único dios: “el dinero”.

Estamos en una terrible encrucijada, lamentablemente el Presidente interino Juan Guaidó no ha estado a la altura de los retos que el país plantea, con el se encendió una gran luz de Esperanza, la cual cada día se desvanece y parece ser una simple ilusión. Respeto a los que vieron en El la única tabla de Salvación sin comprender la gravísima tragedia que vive el país. El tiempo pasa y no perdona. Es muy triste ver como lo han secuestrado los jinetes de los partidos que desde la apariencia de Una oposición firme, han aprendido a negociar su Cohabitación con el régimen. Pues quien les paga a lis diputados de la AN? No es el régimen a través de sus testaferros y empresarios a fines al régimen.
Es muy difícil fijar una posición clara y firme cuando estamos siendo guiados por guías ciegos.

Me siendo arando en el mar o clamando en el desierto. Lejos de mi condenar o descalificar a las personas que luchan por el rescate de Venezuela. No hay peor sordo que quien no quiera oír.

Aprovecho este momento para pedirle al Presidente (E) Juan Guaidó que no reconozca la nueva justa directiva del TSJ Legítimo, pues está fuera del marco que establece la ley, pues se erigió sin quórum y sin el número de magistrados, por ende es espuria e ilegítima.

Por otro lado hago un llamado a LEOPOLDO LOPEZ, para que pare esta Locura  entre los diputados de la AN, y los magistrados del TSJ.
Lo hago con sentido común compartido, pues tanto Guaido como El tienen esta gran responsabilidad. El país está esperando que ustedes le hablen y le muestren la verdad de todos los acontecimientos.

La teoría del Caos es un mecanismo propio de Hitler, Stalin, Mao, Fidel Castro, Chávez y Maduro. Resucitan la teoría de Maquiavelo. Divide y vencerás.
La teoría del Caos la aplicó con éxito El traidor Hugo Chávez. Destruyó a los partidos, corrompió a los militares, se alió con las guerrillas y movimientos terroristas, le entrego el país al los Castro y le vendió su vida y su alma al diablo por el poder. Allí tenemos los resultados. Un país destruido, 6 millones de venezolanos en la diáspora, destrucción de las familias, de la economía y una nación donde impera el Caos.
La destitución del embajador Humberto Calderon Berti es parte de esa teoría del Caos, que sigue con el desmantelamiento de la AN y del TSJ.

Que El Dios Altísimo nos dé la luz que ilumine el camino a la Libertad.
P. Pedro Freitez Romeo.
Dic. 6/2019

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